Mis reflexiones sobre la sanidad española hoy

Mis reflexiones sobre la sanidad española hoy

Estos días, el Consejo Territorial de Salud (18/03(2010) ha dado a conocer un plan de austeridad de la Salud Pública española que me parece bien en todos sus puntos menos en el modelo troncal de formación de médicos que comentaré en su apartado. Lo que pronto se convertirá en Decreto no es un plan comprensivo, precedido de criterios y objetivos explicitados, sino un conjunto de puntos necesarios, unos urgentes: normativa, precios, compras, concienciación y sueldos. Y otros a medio plazo: recursos, transparencia, formación y vida saludable. No se ven puntos a largo plazo tan básicos para el planteamiento de una salud global.

Pienso, humildemente, que mi formación universitaria específica y más de cuarenta años viviendo a fondo el mundo hospitalario español e internacional en sus vertientes asistenciales, sanitarias y educativas, me dan cierta capacidad para, desde la libertad, decir lo que pienso del momento sanitario español actual. Es, para mí, casi una obligación. Y mi planteamiento no es crítico sino de objetivos deseables.
Las guías o ideas, que regirán mi discurso, necesariamente sintético, y no priorizadas son:

  • Todos los recursos sanitarios del país deben estar al servicio de todos los españoles. Lo desarrollo en el apartado de Accesibilidad y titularidad.
  • Los costos y márgenes deben ser conocidos, transparentes, compartidos y controlados. Lo desarrollamos en el apartado sobre Economía.
  • Las actuaciones Públicas y Privadas en salud no han de ser  excluyentes ni enemigas sino cooperantes, concurrentes y convergentes en un bien superior. Lo desarrollaremos en el apartado: Público versus Privado.
  • La formación en aquellas disciplinas de las que se desprende salud hay que plantearlas a la luz de los avances psico-sociales, científicos y tecnológicos con comprensión del hombre de hoy. Lo desarrollamos en el apartado Formación e Interdisciplinariedad.
  • La asistencia que el Sistema de Salud provee, la ejecuta un mosaico profesional en que cada pieza juega un papel diferenciado y añade al conjunto para que pueda al final entregar salud sin ninguna diferencia en lo esencial e infinidad de matices en lo accesorio. El profesional de la salud ha de sentirse dignificado, socialmente gratificado y económicamente seguro. Los Colegios y Sindicatos debieran integrarse en las definiciones. Apartado: Clases Profesionales.
  • La investigación es base indesligable del Sistema, es transversal, multidisciplinaria, transinstitucional y universal con base casi siempre universitaria pero no siempre. Ha de formar parte integrada en el Sistema. Lo vemos bajo el epígrafe: Investigación.
  • La industria farmacéutica, y la sanitaria en general,  deben dejar de ser vistas o presentadas como el enemigo que encarece la asistencia cuando sin ella no hay asistencia posible. Los nuevos fármacos, las nuevas moléculas y genes ingeniados, hasta conseguir su transporte hasta el punto de efectividad es tarea ingente y no han de ser monopolio de la Industria ni la Industria sola debe marcar los objetivos.  La Universidad, Fundaciones, Institutos, etc. han de entrar en ello y, en cierto modo fundirse con la Industria.  Esto exige transparencia y control en los costes.  Minimizando llamaremos a este apartado: Industria Farmacéutica.
  • Todo el Sistema ha de estar bajo standards determinados por una fuerte exigencia de autoanálisis, autocrítica y parámetros internacionales cuantificables y verificables de calidad suficiente en la mayor parte de las veces y de excelencia en otras. Los Colegios Profesionales  deben dejar de ser elementos pasivos en este control. Lo vemos en: Control de Calidad.
  • Toda la información,  referente a una persona objeto del Sistema,  queda reflejada en documentos. De un Centro Sanitario que tenga o haya tenido bien estructurada esta información sobre papel, cabe esperar o presumir una buena informatización, de los otros, no.  Hay que tener claro este concepto.  Informatizar no es entrar datos en una Base.  Es entrar datos fiables y significativos procedentes de estructuras organizadas y auditables que se inician en responsabilidades identificables y la misma Base ha de saber estructurarse   para obtener información válida y significativa que redunde en el perfeccionamiento del Sistema. De no hacerse así, que como se ve requiere un profundo proceso reflexivo previo de diseño y organización, se corre el riesgo de informatizar el caos.Ahí se manipulan datos íntimos, confidenciales de la persona. Las Leyes de todos los países ya los prevén y protegen.  Estos datos, y lo tienen que saber todos los actores, sólo son propiedad de las personas si se identifican y trazan hasta llegar a la identidad de la persona misma y no son ni de los médicos ni de las Instituciones.  De todo esto trataremos en el apartado: Informatización y Privacidad.
  • Tema trascendental que requiere un posicionamiento serio e integrado y muy vigoroso a la vez que complejo y que trasciende al saber médico para entrar en la logística. Lo veremos en Prevención, actuación precoz y actuaciones rápidas.
  • El Decreto en gestión y cuando esto se publique seguramente ya en vigor, trata de Concienciación. Trataremos de enmarcarlo en un concepto quizás más amplio: Educación sanitaria de la población.
  • Una asistencia orientada al paciente o a la acción finalista sobre el paciente (quizás algo más diluida), o a la acción eficiente sobre el paciente,  ha dado y da lugar a muchas especulaciones, discursos y bla, bla, bla, porque es bonito elaborar sobre esto y todo el mundo quiere defender al paciente que no se queja. La verdad es que, en la inmensa mayoría de los casos, brilla por su ausencia. Trataremos de cómo recuperar esta necesidad en: El ciudadano centro y objetivo del Sistema.
  • En el hecho asistencial mismo se encuentra un ser humano frente a otro ser humano y un entorno inmediato también de seres humanos. Uno de los dos primeros es el paciente, enfermo o simplemente aquel al que hay que proteger, curar o rehabilitar u otras veces acompañar hasta la muerte con dignidad y amor. A nuestros hombres y mujeres -perdón por incurrir en una distinción ridícula- que están en la labor, les une un vínculo sagrado que determinó su vocación. Es un esfuerzo de años, quizás siglos. Contemplándolo, activa o pasivamente, está la Comunidad cada uno de cuyos miembros individuales recibirá sus servicios un montón de veces en su vida.  Esta misma Comunidad tiene el poder, en democracia, para influir en la labor de los que están en ello.  En este apartado trataremos de eso, del vínculo, en otras palabras: del Compromiso.
  • Las dificultades para tomar decisiones. Las motivaciones pasajeras y volubles ante el bien general. La palabra de moda y su perversión: Consenso.  La valentía del político. Lo impopular al principio pero entrañablemente querido después. Porque la Salud no debe politizarse sino socializarse.
  • Casi nada, pero todopara la relación biunívoca entre el Agente Cuidador y el Paciente Cuidado. Cómo la gestión extra-Sistema, interfiere, modula, matiza, posibilita, potencia o entorpece e impide que vivamos más y mejor.He intentado extender mi reflexión sobre esto en: La Política.
  • El Centro por excelencia donde se entrega Salud es el Hospital, tratado, en relación con la formación médica, en otro lugar de esta misma web.  Y con él los Centros de Salud.  No lo podíamos olvidar en estas “reflexiones” tan parcas e incompletas. El apartado es: El Hospital( 1ª parte) (2ª parte).

En sendas intervenciones, a lo largo de las próximas semanas, me propongo ofrecer a los Actores del Sistema, a los Agentes y a los Medios de Información, mis reflexiones por si son de alguna utilidad.

Carles Soler-Durall, Doctor en Medicina (Universidades de Madrid y Barcelona) y Doctor en Salud Pública (Universidad de Yale).

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