Listas de espera del sistema sanitario

Listas de espera del sistema sanitario

En algún lugar de la serie de artículos sobre la Sanidad Española Hoy, en la que ahora intercalo este comentario, se califican de HORROR los intentos descerebrados de actuar sobre las listas de espera hospitalarias como mecanismo de control de la economía del Sistema Sanitario. Actuando siempre en la mala dirección: alargándolas. Y escribo sobre esto hoy porque son parte de la alarma social que está en la calle, a pesar de que el portavoz del Govern (en Catalunya) nos diga que él no está alarmado.( Abril 2011)

Anticipemos que este es un tema técnico y que si no se aclaran criterios y terminología lo más probable es incurrir en errores de bulto tanto por parte del que informa como del que recibe la información. El error se agrava cuando como consecuencia de este proceso de interinformación alguien tiene que tomar una decisión. En este tema no se puede sobre-simplificar (over simplification).

DAVID WORTHINGTON del Department of Operational Research and Operations Management de la Lancaster University ya publicó en el vol. 42 del Journal of Operational Research Society, en 1991, un instrumento útil para trabajar el tema mediante la modelización computerizada para manejar las listas de espera. Usando las keywords: system dynamics, hospital waiting lists, queing, economic impact of waiting lists o consultando www.waittimes.net y cuantas otras el lector ilustrado quiera añadir, encontrará centenares o miles de artículos serios sobre el tema. Pero esto sí, no intente despachar el tema en unos minutos u horas. Con la apropiada formación básica tardará unos pocos días. Me pregunto si quienes tanto hablan y deciden sobre las listas de espera se han tomado esta “molestia”. Quien sí la tome, verá que no.

Worthington compara todos los países europeos, entre ellos España, de la que dice cosas buenas sorprendentes. Worthington y sus cuarenta colaboradores, analizan el tema bajo siete ángulos para cada país: 1. Descripción del Sistema de Salud. 2 Las evidencias de calidad. 3 Las contribuciones Institucionales. 4 La presupuestación. 5 La capacidad. 6 La actividad, y 7 finalmente trazan unas Conclusiones.

Además de a David Worthington y los hallazgos de una búsqueda bien hecha, hay que leer a BRIAN DAY, Presidente de la Canadian Medical Association del 2007 al 2008. En un artículo publicado en In Business de 1 de Mayo de 2008, el Dr. Brian Day, que se apoya en un estudio sobre “the Economic Cost of Wait Time in Canada”. Cualquiera con formación de economista y sanitario llega a las mismas conclusiones. No cabe revolverse contra estas conclusiones ni decir: soy más listo que nadie.

Dando por hecho que el lector se ha informado y sabe la diferencia entre usar la media o la mediana para ciertas mediciones que nos llevarán a conclusiones distintas, que sabe distinguir entre los distintos tiempos que juegan en esto, que se van sumando, (de la asistencia primaria al especialista pasando o no por la secundaria, si existe y de ahí a la terciaria, cada una con sus proceso que consumen tiempo) a los tiempos que no quedan registrados en ninguna parte, se les llama “invisibles” (invisible waiting), hasta que el Hospital que ha de realizar el tratamiento formaliza la inclusión en una lista y desde este momento hasta que al enfermo se le aplica la terapéutica correcta, el lector entiende que la casuística es infinita y que hay que distinguir entre las responsabilidades involucradas y un montón de otros matices. O sea que, al tiempo de espera que administrativamente empieza cuando un médico del sistema terciario firma la oportunidad del tratamiento, hay que añadir otro, a veces más largo, como parte oscura de la espera. Pero, con su baja laboral y una variedad de incapacidades, el hecho económico ya se ha iniciado.

Tres premisas previas
  1. Hay que distinguir entre la microeconomía de un Centro o un Departamento y la macroeconomía global de un territorio o un país. El director de un Departamento no tiene porque tener también la visión del que rige la economía global ni las relaciones entre una y otra y su resultante final.
  2. Un ser humano enfermo, cuando vive en sociedad, no puede ser considerado como un ser encapsulado en sí mismo, portador exclusivo de un sufrimiento. Su condición de enfermo trasciende a otras personas y entornos. También con una resultante económica final. Es el impacto de la patología en la sociedad. Los Sistemas de Salud están precisamente para reducir al máximo ese impacto y su calidad se valora cuantificando la reducción de ese impacto.
  3. Y dentro de la visión económica del tema hay que distinguir también entre la economía de lo inmediato y las de los plazos anuales, medios y largos, definiendo qué es medio y qué es largo.

Antes de seguir quiero reproducir las palabras del Conseller de Sanitat, DR. BOI RUIZ en El Periódico de 19 de Abril 20011:


“Ahora nos toca vivir momentos difíciles que nos obligan a introducir ajustes con el único objetivo de contener el gasto. Estamos trabajando en medidas que solo afecten aspectos organizativos y de gestión, medidas que en ningún caso han de vulnerar la calidad asistencial. Las propuestas que no se ajusten al criterio clínico no serán aceptadas por el Departamento de Sanidad porque, reitero, mi objetivo como Consejero es proteger y reforzar nuestro Sistema de Salud y que continúe siendo referencia de calidad, equidad y accesibilidad.”

Cualquier persona y en especial cualquier profesional de la salud, se ha de sentir reconfortado y asegurado ante este compromiso del Conseller Ruiz.

Este modesto artículo mío a lo mejor puede ayudar o dar alguna luz que le sea útil tanto a él como al otro Conseller, más importante financieramente, Sr. MAS-COLELL afectados ambos por las turbulencias de una desinformación salvaje que no dejamos de oír, ver y leer cada día. No se puede pedir a ninguno de los dos más formación académica ni competencia técnica; de ahí mi preocupación porque circunstancias fuera de su control puedan desviarles de lo que todos deseamos y ellos en primer lugar.

No siempre aquellas informaciones son irresponsables ni individuales. Por ejemplo, la FECAFAMM (Federació Catalana d’Associacions de Familiars de Malalts Mentals -que agrupa 53 Asociaciones en toda Catalunya-) y el Fòrum Salut Mental, temen un “recorte” del 15% en el sector de salud mental que daría al traste con los esfuerzos de tantos años y la salud mental de miles de ciudadanos con peligro de regresión a una patología superada o su cronificación. ( El Periódico de 19 de Abril 2011, pag.25). El Hospital Clínico, cerrará 71 camas, y reducirá en 1.450 el número de intervenciones quirúrgicas; hasta parece que ha decidido reducir en 8.839 las urgencias anuales en su plan de choque.no quiero añadir nada más a la lista porque las declaraciones del Conseller, dando respuesta al Dr. Andreu Porta Sánchez, reproducidas y posteriores a todas las informaciones/desinformaciones, da por aclarado el tema. Ya que nadie se atreverá a decir que las 1.450 intervenciones demoradas se harán sin criterio clínico.

En el momento de proponer soluciones a planes económicos que no gustan, se pueden esperar todo tipo de reacciones, que PERE MONRAS describe muy bien en su blog de 15 de Abril: Helix3c leadership projects. Que van desde el que se dispone a cumplir las directrices disciplinadamente al que utiliza esas mismas directrices para proponer planes que aumentan la alarma social.

Entre lo propuesto y lo planeado están las listas de espera, solución al parecer inexorable, que son el tema central de este artículo.

Las listas de espera encarecen el sistema de salud

Para que se entienda bien: cuanto más largas más caro para la economía global y cuanto más cortas más barato. Así de claro y demostraré que no me lo invento.
Worthington (vide supra) destaca que la progresiva disminución de los tiempos de espera en la España del INSALUD, fueron un modelo a seguir. Hoy, aún sin recortes presupuestarios, son más largos que entonces en la media del país.

Todos los países europeos pugnan por reducirlos, tendiendo a suprimirlos.

En Gran Bretaña, el NHS (National Health Service) pugna desde 1948, con las listas de espera en un esfuerzo que desde entonces: “have been an unsatisfactory feature of the National Health Service”. (Un mal asunto para el Servicio Nacional de Salud).

Este es un tema recurrente y antiguo. El NHS es experto en deliberaciones sobre el tema de la economía del sistema, y no solo afecta a las esperas, sino a otros ámbitos de la salud. Ahora mismo CHRISTINE CONNELLY, su directora de sistemas de información, está planeando no actualizar el sistema informático sanitario obsoleto que tienen para evitar la contratación de sistemas más avanzados a pesar de que aumentan la eficiencia y bajan los costes.

Recordemos que en Sanidad se puede introducir la eficiencia si no se afecta la efectividad. (Ver en esta misma web: Clases profesionales.)

El Diputado JOSEP MARIA SABATÉ I GUASCH, (en Tribuna. Pag. 3 Catalunya de El País de 18 de Abril de 2011) sintetiza, a mi modo de ver de forma resumida y eficaz, la problemática que vivimos y da unas cuantas soluciones fáciles de aplicar, sin molestar al Electorado. En alguno de estos escritos se encontrarán más, pero destaco las de Sabaté:

  • Con lo declarado posible por los Gerentes hospitalarios (4-5%) se ahorran 300 millones de euros.
  • Racionalizando la dispensación farmacéutica: 100 millones.
  • Permitiendo al ICS facturar a las Mutuas: 100 millones.
  • Desarrollando el Convenio de Salud Laboral firmado en 2009: 200 millones.
  • Cobrando la actividad realizada para otras Comunidades: 60 millones.
  • Y cantidades no cuantificadas fruto de: Racionalización informática, Concentración de Servicios.

Nos acercamos a los 1000 millones cuando Sabaté, que tiene experiencia y los datos oficiales, dice que solo faltan 500.
Si a esto añadimos los que yo, modestamente calculo de grandes compras estatales centralizadas y de reintegro del ahorro individual doméstico por menor gasto al estar hospitalizado, superamos con creces los mil millones.

Todo esto antes de llegar a algún tipo de contribución añadida y diferencial del usuario al costo, que podría ser justo, asumible, aceptable y equitativo, que añadirían unos centenares más. Y.mejorando las listas de espera.

Y si se quiere más, con las solas premisas de incremento de eficiencia y supresión de las listas de espera: ingresos por exportación de servicios.

Todo esto son tareas del administrador-político, para esto los hemos situado ahí y no para “centrifugar responsabilidades” como, con gracejo, dice el diputado Josep Maria Sabaté.

Vayamos a los hechos

Nadie puede discutir que alargar el tiempo de espera para una intervención quirúrgica substitutiva en cadera o rodilla indicadas clínicamente, en sí mismas intervenciones caras, las encarece enormemente por las siguientes razones obvias:

  • Porque la patología empeora con el tiempo.
  • Más dificultades técnicas con mayor tiempo de quirófano y complicaciones.
  • Una recuperación que requiere rehabilitación más larga, entre otras razones porque el tiempo de espera ha debilitado la musculatura tan difícil de rehabilitar.
  • Los resultados, médicamente, son peores y las secuelas parcialmente incapacitantes para siempre, no son descartables como en una intervención a tiempo. También requieren más reintervenciones posteriores prácticamente innecesarias en intervenciones prontas.

Ya sin mencionar el dolor físico y moral, la recuperación de la independencia motora y la reintegración al trabajo

Acortar o suprimir la listas de espera ahorra más dinero a la sociedad que el gasto de una intervención a tiempo.

Peter Kay, Presidente de la British Orthopedic Association, dice esto claramente desde su autoridad en un video de la BBC que reproducimos y al que se accede: BBC News. El periodista que presenta el tema es Branwen Jeffreys, una autoridad en su corresponsalía de salud.

Lo que dice Kay de las prótesis de cadera y rodilla, en las que se ceban los administradores de la salud, dice él, es fácil extrapolarlo a otra casuística.

Los cirujanos ingleses resumen con dos palabras las demoras: “devastating and cruel”.

Canada tiene unos tiempos de espera desastrosos pero Ontario ha sabido encontrar la solución con imaginación. Visiten: www.waittimes.net y lo verán.

El canadiense de Ontario puede saber rápidamente los tiempos de espera de todos los hospitales para todas las enfermedades, según la distancia desde su residencia y otros detalles. Los de tiempos más cortos o sin ninguna espera trabajan más, obtienen un 100 de satisfacción de los pacientes y la economía global del entorno ha mejorado enormemente al poner en competición el sistema. Prestigio es sinónimo de esperas cortas.

Citamos el Canada porque dotado de alta calidad médica en sus hospitales, la introducción de tiempos de espera por la Administración ha arruinado el sistema y puesto en peligro la economía global. No exagero. Algunas cifras:

El coste acumulativo provocado por el tiempo de espera en cuatro áreas, en 2007, y para los síndromes más importantes fue de 14,8 billones (americanos) de dólares para la economía global y de 4,4 billones para el presupuesto del Gobierno local.

En otro ámbito, los que pueden, que como países ricos, son muchos,(300.000 canadienses y 500.000 americanos) buscan asistencia fuera creando un mercado de 400 billones que se reparten entre Europa, India, Rusia y Tailandia. (Comentaremos sobre esto, tan importante para nosotros). Por descontado nadie va a países con listas de espera.

Paises sin listas de espera(o sin significación negativa económica, médica ni personal.)
Francia, Alemania y Suiza. Según otros estudios hay que añadir también a Austria, Bélgica, Japón y Luxenburgo.

¿Son más ricos porque no tienen listas de espera o no las tienen porque son más ricos? (Canadá y Australia son muy ricos y tiene esperas largas)

Veamos las conclusiones del Informe Elsa/Delsa (OCDE) para Alemania y para Francia.

Alemania: Existe una cobertura virtual total de seguros de salud con alta capacidad hospitalaria y extensos servicios de cirugía ambulatoria (estimulada con un “fee for service” (retribución por acto). Esta es la explicación por la ausencia de tiempos de espera..

Francia: Alta capacidad en el sector hospitalario combinada con libre acceso a los servicios privados (30% de las camas) pagado por la Seguridad Social, más retribución por acto para especialistas y por actividad para el sector privado. Esto explica la ausencia de tiempos de espera y el Sistema Privado dispuesto a asumir puntas de trabajo del Sistema Público. La actividad es 250 contra 155 en países con listas de espera.

(Rogamos leer nuestros artículos: Accesibilidad y titularidad, Privado vs público y Economía, en esta misma web.

PAISES CON LISTAS DE ESPERA SIGNIFICATIVAMENTE LARGAS

Australia, Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Irlanda, Italia, Nueva Zelanda, Noruega, Países Bajos, Gran Bretaña y Suecia. (Preponderan los países con PIB per cápita superiores a España).

Las raíces del problema parecen pues encontrarse en la diferencia de Sistemas de Salud y sobre todo en el “compromiso” del personal sanitario que se deriva de un conjunto de causas (ver en esta misma web: El compromiso).

El personal sanitario como todo grupo humano, necesita sentirse, en primer lugar realizado en su trabajo y además querido por quienes reciben sus servicios y protegido por quien tiene la posibilidad y obligación de hacerlo.

En la España de hoy, no falta el compromiso y los enfermos quieren a sus médicos, enfermeras, técnicos y entornos administrativos intrahospitalarios. Pero el personal se siente “engañado” (palabra real recogida) después de tantos años de abuso de su compromiso.

El personal del NHS británico no se siente protegido y el NHS y un montón de otras respetables instituciones recurren a largos estudios estadísticos, matemáticos, de modelización, etc. etc. olvidando que el dolor no se mide, se elimina. Bien están los análisis estadísticos, los procesos estocásticos, la teoría de las colas, la programación matemática, la heurística, la simulación de acontecimientos discretos, la dinámica de sistemas, etc. si no se pierde de vista lo siguiente:

  • La medición sirve para poner atención sobre lo que hay que corregir: las listas de espera. No para regodearse en ella ni para tratar de encontrar excusas.
  • Ni para escudarse en nuestra pobreza porque estamos entre las economías más potentes del mundo (La 12ª exactamente) y entre una de las menores en gasto militar (1,2%) y también poco gasto sanitario (7,6%) a pesar de nuestro 20% de paro laboral.
  • Y teniendo presente que lo que hay que preservar es:
    • Nuestra expectación de vida al nacer: 81,17 (Francia: 81,9. Alemania: 80,97)
    • Nuestra calidad de vida. (España está entre los países más deseados para vivir)

No dudaría en señalar como raíces de base del problema en su conjunto, a las mismas que hemos señalado para que los hospitales no puedan cumplir su parte de implementación de las medidas sin trasladar el problema a los pacientes, la falta de respaldo que no facilita el compromiso. A nivel nacional: la falta de autoridad moral de nuestros políticos dentro de una democracia formal perfecta. La sociedad los señala reiteradamente como causa de todos los problemas, seguramente con exageración, pero ellos no se dan por enterados. Hasta que el Elector les recuerde quien manda. (Ver la evocación de Michael J. Sandel, más adelante).

En uno de los más importantes estudios de la OCDE, Delsa/Elsa, participaron por España: CARMEN M. DE PANCORBO, ISABEL DE LA MATA BARRANCO Y MARÍA A. GOGORCENA, no sería mala idea que les escuchara el Gobierno Catalán.

En este mismo informe se muestra evidencia de que “activity-based funding”(sistemas basados en premios a la actividad) ayuda a reducir los tiempos de espera. Justo lo contrario de reducir actividad (cierre de camas, quirófanos, etc.)
Obviamente, las medidas anunciadas o temidas (aconsejar buscar soluciones fuera del Sistema Público, disminuir la actividad y el dispositivo, etc.) necesariamente han de provocar la plétora del Sistema Privado. El usuario que pueda no esperará a resolver su problema y comprará la solución, el que no pueda, rebañará sus ahorros, vaciará sus créditos VISA y hará lo mismo, el que no pueda ni esto. no controlará su destino. Para que el Sistema funcione hay que reflexionar y proponer una legislación que introduzca la utilización reglada, no salvaje, de ambos Sistemas. No es mi estilo ni deseo coincidir con la “vox populi” no siempre desinteresada, pero esta vez no tengo más remedio que repetir lo que está ya más que dicho por “el pueblo”, quizás con una dimensión un poco más técnica.

Hemos dicho hasta la saciedad que es posible aplicar una retaíla de medidas que disminuyen el gasto sin tocar la calidad. Está en la calle. Hemos convertido en Ministros de Sanidad a todos los ciudadanos que saben de memoria lo qué hay que hacer porque se lo dicen cada día la prensa, la radio y la televisión.
Evidentemente las causas que aumentan el desfase entre lo que se está acostumbrado a afrontar y lo que la realidad impone, que, siguiendo a GIDEON PRAVEEN KUMAR, (Frost and Sullivan Market Insight) son:

  • La difusión de la tecnología. Muchas enfermedades que antes no se trataban ahora es posible hacerlo multicéntricamente.
  • La cronificación. Personas que antes morían, ahora sobreviven bien pero hay que prestarles un servicio de por vida.
  • Los cambios demográficos. En parte gracias a lo anterior la gente vive más y requiere más servicios para mantener la calidad de vida.
  • Cambios en la tipología de las enfermedades. Mayor prevalencia de cáncer y enfermedades infecciosas de reciente aparición.

Nada de esto puede cambiar el político, al contrario más bien lucha para conseguirlo a favor de todos y en un caso, para prevenirlo.

Pero este es su trabajo.

Está claro que si no puede pagar la nómina de final de mes se las tiene que ingeniar y de ahí viene la tentación de suprimir servicios (listas de espera) a ver si sobran prestadores de servicios y los puede derivar al paro o a las indemnizaciones. Pero el Administrador tiene que ver la cosas con perspectiva histórica, ha de ver los picos y los valles del fenómeno económico y modularlos para no perjudicar. Manejar esto es su función sin sobre-simplificar. Somos un país rico (o de los más ricos) y podemos; no somos Angola con una expectación de vida la mitad que la nuestra y unos recursos disponibles ridículos.

El sistema sanitario español es un producto exportable

Claro está, sin listas de espera.

Estamos todos orgullosos y encantados con nuestro turismo. Nuestra capacidad para dar salud puede ser igual o mejor con una sola condición: sin listas de espera. Todo el mundo y Canadá (el gran cliente) vendrían encantados dada la calidad de nuestra sanidad.
El Ministerio de Economía, las Cámaras de Comercio y tuti cuanti pugnan por la exportación como tabla salvadora de nuestra economía incluso organizan cursos para que nuestros pequeños industriales y el mundo agroindustrial crezcan y se convierta en exportadores.

En Sanidad tenemos el “producto”, ya hecho y a punto, de prestigio y deseable internacionalmente y nos empeñamos en frenarlo incluso aireando su mortaja, las listas de espera, por unas angustias de corto plazo que no sabemos integrar en el medio y largo.

El primer objetivo, sin cuestión, es dar calidad al ciudadano pero por si esto no estimula lo suficiente, abro esta perspectiva nada utópica. Y que no se frivolice llamando al ICS Agencia de Turismo Sanitario de forma irresponsable y dañina para todos y para el todo. El turismo representa el 12% del PIB catalán directo y el 18% indirecto. Naturalmente esto no sería turismo sino “exportación” de servicios sanitarios, si se pueden llamar así, pero añadiría unos puntos al PIB global que ahora no puedo cuantificar ni quiero extrapolarlo de países europeos que sí lo hacen: los que no tienen listas de espera. En www.medknowledge.de y en www.deltamed-international.com , se encontrarán toda clase de detalles y no puedo resistir reproducir un párrafo de sus folletos:


“delta-med international specialises in the arrangement, coordination and attendance of medical services, offering first class quality for international patients in Germany. Together with partners, hospitals, doctors and rehabilitation centers, we guarantee high-tech medical services, technology and competence paired with long lasting extensive experience.”

Alemania, como con casi todo, tiene muy bien organizado esto. En este mercado juega lo público y lo privado con éxito y el país progresa. En ningún momento perdieron tiempo analizando las listas como los ingleses, simplemente las eliminaron. En cuanto a “slogans” nosotros podríamos decir lo mismo.

La responsabilidad de los actores directos, hospitales y médicos

Recientemente (Oct. 2010) los principales Hospitales de Australia, en Melbourne, mostraron que más de 600 pacientes murieron mientras estaban inscritos en listas de espera quirúrgicas. Está claro que de ahí se pueden derivar responsabilidades jurídicas que no tipificaremos.

Si desoyendo el sentido común y el interés económico global, alguien con capacidad para ello, decidiera a pesar de todo, implantarlas, sobre todo:

  • Que se redacte y apruebe el Parlamento una regulación sobre el tema.
  • Que se concrete con qué frecuencia, según casuística sindrómica, deberán los pacientes de la lista personarse en el Centro de referencia para control. No se acepta menos de una vez al mes y en muchos lugares es cada quince días. Lo que supone gastos adicionales en analítica, imagenología, etc. que van añadiendo costes.
  • Que se eviten nebulosas en la responsabilidad. Un médico concreto cuyo nombre y firma aparecerá en el documento de espera que se librará de forma certificada al paciente, razonará el estado evolutivo del proceso, por qué puede esperar y cuando tiene que volver para control a la vez que se le indicaran los síntomas objetivos para acudir urgentemente y el CAP de referencia será avisado. Con este documento se inicia la protección jurídica.
  • Creación de una Oficina gubernamental central abierta al público con el registro transparente de todos aquellos informes y mantendrá al día la contabilidad de los costos económicos, laborales y sociales que la bolsa de espera va creando. Estos registros se hacen de acuerdo a unos formularios informatizados que dan, al minuto, el barómetro de la situación general e individual, consultable por los ciudadanos vía Internet perfeccionando la iniciativa de la Consejera MARINA GELI de 2007 y que ahora mismo se puede consultar, más informativa que de control social que es de lo que se trata en esta propuesta. La Consejería de Salud de Madrid tiene un buen diseño aunque sin los objetivos que se proponen.

Solo así podrán sociedad, médicos y pacientes respirar tranquilos.

Para las patologías que no desembocan en muerte, el médico deberá señalar, firmándolo, el alcance de la incapacidad o molestias y asimismo establecer una evolución esperable en el tiempo. Tanto para estas como para las que sí pueden desembocar en muerte, esta es su única defensa jurídica ante reclamaciones que, a no dudarlo, se producirán.

Responsabilidades al más alto nivel administrativo

Creemos que el tema trasciende el nivel funcional normal y el Govern debe estar amparado por resoluciones parlamentarias.

El Conseller RUIZ, vide supra, ha tomado la iniciativa y el compromiso. La calidad está asegurada. Y la palabra calidad incluye todo lo bueno que hemos señalado y excluye todo lo malo.

Pero también los ciudadanos recipiendarios de las reformas tienen que ayudar, de hecho son la base y en ellos reside el poder (ver en esta misma web: LA POLITICA). Bien informado, con acceso y control social, el español y en especial el catalán, sabe asumir malos momentos y superarlos. Lo hará una vez más. Pero cuidado, no abusemos ni del compromiso profesional (ver EL COMPROMISO) ni de la paciencia del ciudadano. No quisiéramos terminar con notas tristes pero la realidad pristína para quien se mueva atento por los hospitales es que hoy, después de años de esfuerzo sin compensación ni agradecimiento oficial, abuso del compromiso diría, el personal se siente engañado. Es la verdad.

El Profesor de Harvard, MICHAEL J. SANDEL, de un programa que es el más solicitado por el alumnado que se llama “Justicia” (el Periódico 24/04/2011) ha escrito un libro en el que dice:

  • La crisis ha hecho crecer la injusticia en el mundo.
  • Hay medidas de solución, pero los políticos no van a adoptar estas medidas a nos ser que la opinión pública les obligue.
  • Afrontar la austeridad a que obliga la crisis es un gran reto moral y político que necesita una gran conciencia del bien común y es alarmante lo poco desarrollada que está esta conciencia.
  • Pensar que la democracia no funciona porque no resuelve los problemas es muy peligroso.
Comentario final

En modo alguno quisiera que pueda desprenderse de lo dicho algo que no sea constructivo.

Tenemos un Sistema Sanitario importante y de calidad que ha costado mucho construir. Si tuviera que señalar los dos pilares de esta creación no dudaría en
señalar a la universalización de la Sanidad de LLUCH y a la instauración del sistema MIR.

Nuestra Sanidad está asumida por las Autonomías y ello está bien. Precisamente a esta asunción se deban los avances y aportaciones importantes en investigación, que vemos cada día, que surgen periféricamente. Es un valor añadido a la asistencia misma que vemos con orgullo.

Sin olvidar que algunos aspectos, muy pocos, deban estar centralizados y nadie opinará lo contrario. El gran ejemplo es el trabajo de RAFAEL MATESANZ Director de la Organización Nacional de Transplantes. Otro podría ser el que yo mismo preconizo de una Central de Compras estatal de equipos de alto precio. Y esto ha de estar bajo el control y rigor del Ministerio de Sanidad que a su vez está controlado por el Sistema Democrático como debe ser, sin que Centralidad sea sinónimo de Capitalidad.

Hoy vivimos, momentos de ajustes económicos difíciles que a lo mejor son positivos si permiten presupuestos que no sean repeticiones rutinarias sino planteamientos racionales de Base Cero., si invitan a la reflexión. Cada Autonomía sabrá resolver esto.

Una actividad que maneja tanto dinero, un gran % del PIB, es golosa y los grandes intereses tratan de organizarse intentando cambiar estructuras para que les sean más propicias o controlables. A la que perciben una disfunción que pueda trascender a un estado de ánimo, aparecen disfrazadas de Centros no lucrativos, Fundaciones, Institutos, Entes disfrazados de titularidad pública, etc. que predican bienes necesarios, con financiación ilimitada encubierta por los que pugnan por beneficiarse del descontrol.

Por esto es tan importante que las Autonomías y sus organizaciones políticas no siembren inconscientemente “estados de ánimo” y recuperen el control del timón sanitario sin separarse de la ruta que tantos beneficios ha producido en más de cuarenta años de singladura.

 

Carles Soler-Durall, Doctor en Medicina (Universidades de Madrid y Barcelona) y Doctor en Salud Pública (Universidad de Yale).

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