La Salud: el sueño de un pueblo

Muriel Casals, Presidenta de Omnium Cultural, acaba de lanzar (29/06/13), el siguiente mensaje:

“No som aquí per buscar un somni,  nosaltres som el somni”
(No estamos aquí para buscar un sueño, nosotros somos el sueño)

Casi exactamente 50 años antes (fue el 26 de Junio), en plena “guerra fría”,  John Fitzgerald Kennedy había lanzado otro mensaje, no muy lejano de aquel:

“Ich bin ein berliner”
(Yo soy un berlinés)

Detrás de ambas frases una definitiva voluntad de ser, enraizadas en sentimientos poderosos e irrenunciables por designio histórico. En ambas la determinación.

Ambas impulsan a la audiencia hacia un futuro esperanzador aunque con esperanzas distintas y aún contrapuestas.

No son frases para mediocres ni las puede pronunciar un mediocre. Son aspiraciones de futuro. Road maps, como dirían los especialistas en dinámica de sistemas.

Son dos frases ideales para encabezar mi pequeño artículo sobre La salud: el sueño de un pueblo.

Todos, absolutamente todos los pueblos, desean fervientemente estar sanos, tener salud y luchan por conseguirlo empleando todos los medios a su alcance.

Salud tiene muchas connotaciones y en columnas anteriores (Lo disponible y lo deseable y Salud Pública vs. Asistencia Médica) hemos tratado de dar algunas. Para el común de los mortales es: una buena expectación de vida al nacer con una larga supervivencia de máxima calidad física, mental y social y buenos medios de prevención, curación y rehabilitación.  La gran parte de esa salud pasa por la calidad del sistema sanitario tanto de Salud Pública como de Asistencia Médica, el resto es el envolvente psico-social y económico.

Por espacio de estos últimos 40 años, la ciudadanía española se ha esforzado para dotar a sus gestores,  de medios que, con igual esfuerzo por parte de los profesionales anitarios,  han colocado a los españoles muy cerca de las aspiraciones de la definición subrayada: muy pocos países nos superan en duración de vida, estamos satisfechos de la calidad médica que recibimos, somos incluso mejores que nadie en cuanto el esfuerzo toca la solidaridad: trasplantes de órganos, donación de sangre, no tenemos rival:

  • En cuanto a trasplantes de órganos prácticamente doblamos la media europea (34.8 contra 19) y por 21 años seguidos estamos siendo líderes mundiales. 
  • En donación de sangre estamos cerca de las 40 donaciones al año por 1000 habitantes que recomienda la OMS (38,07) siendo el País Vasco, Extremadura, Navarra y Galicia las Comunidades líderes. En los últimos 10 años se ha ido incrementando hasta 300 donaciones más al año.
  • Podríamos seguir con muchos más ejemplos y entre ellos la investigación médica y la prontitud con que nos adaptamos a los avances mundiales.

Pero también tenemos que decir que a partir de  ese último año (2012) se empiezan a notar retrocesos y que las Asociaciones médicas advierten que entre listas de espera y “recortes” pronto se notarán en todos aquellos parámetros que hemos dicho. No son de efectos inmediatos pero,  de persistir en la mala gestión, se notará, estadísticamente, dentro de 20 años.

Cuando alguien habla de la “marca España”,  para lo que incluso creo se ha creado un Organismo, no sé en qué España estará pensando, desde luego no en la de los trasplantes ni en ningún otro parámetro que el mundo toma como referencia y alguien entre nosotros se empeña en poner en riesgo. No es un problema económico, es cultural y moral. La ética que permite señalar prioridades (Ver: Ética y Estética).

Por esto, a pesar de la infinita distancia que me separa de los dos líderes mencionados al principio, me atrevo a proponer un tercer mensaje:

Que nadie nos arrebate la salud, la salud es nuestra.

Sobre nosotros

Doctor en Medicina (Universidades de Madrid y Barcelona) y Doctor en Salud Pública (Universidad de Yale)... saber más')

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Publicado en: La Columna

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