José López-Muñíz y González-Madroño

El hombre que modernizó los hospitales en España.

El Ayuntamiento de Oviedo, en justo homenaje, perpetuó su recuerdo en una calle de la Ciudad:

calle Jose Lopez Muñiz

El subtítulo de este artículo: El hombre que modernizó los hospitales en España, es una estricta verdad y ocurre a veces en España, que, hombres armados simplemente con excelsas condiciones humanas en las que destaca su visión general del país y su sensibilidad personal y social añadidos de sentido del deber para con los demás, tenacidad y valentía, consiguen objetivos socialmente necesarios ante la mirada atónita de sus congéneres que, como dirían en asturiano castizo: “no me lo puedo creer”. Son los hombres que realmente construyen España. Hace poco (Marzo 2014) murió uno de ellos: Adolfo Suarez. Suarez con toda España en la cabeza, López-Muñiz tuvo en la cabeza la salud de esa España además de a Asturias entera.

Hace tiempo que sentía la necesidad y el deber de hablar de López-Muñíz como consecuencia de una amistad estrecha que se inició en 1958 hasta su muerte en 2005. 47 años, empezando por su visita a Barcelona a la búsqueda de alguien que le ayudara en la creación de un nuevo Hospital, el que sería Hospital General de Asturias en Oviedo. Yo acababa de regresar de la Universidad de Yale, simplemente pertrechado con un Master y un Doctor of Public Health. Acepté de inmediato el encargo. Hablaré de mis vivencias con él, pero otros autores han hablado de él de una forma lúcida y reproduciré sus escrito e impresiones con una objetividad que yo no tendría. Se pueden encontrar en: http://www.vivirasturias.com y en http://www.lne.es Periódico: La Nueva España de 27 de Febrero de 2011 en Sociedad y Cultura en entrevista con el Dr. José García González. Esta última con el valor añadido de proceder de persona militante en el Partido Socialista Obrero Español. Me adhiero totalmente a ambos textos y trataré de evitar, reproducir o repetir en mi escrito, lo que allí se dice que reproduzco:

De Vivirasturias.com:

Abogado del Estado, ex consejero del Reino, ex subsecretario de Hacienda y ex presidente de la Diputación Provincial asturiana, cargo éste desde el que promovió las grandes obras de la Asturias moderna.

Nació en Madrid el 10 de junio de 1916 en el seno de una familia de origen vallisoletano (su padre, Román López-Muñiz, jefe del Estado Mayor del Ejército del Norte durante la Guerra Civil de 1936, murió por accidente en el transcurso de la misma) y con al-gún antepasado asturiano. Falleció en su ciudad natal el 16 de noviembre de 2005, a los 89 años de edad, siendo enterrado en la iglesia de San Isidoro el Real (Oviedo). Casado con María Paz Alvear Díaz-Ordóñez, tuvo un hijo, José López-Muñiz Alvear.

Después de licenciarse en Derecho, ingresó en 1942 en el Cuerpo de Abogados del Estado.

Hombre de pensamiento muy conservador y afecto al régimen de Franco, recibió en 1957 el encargo de presidir la Diputación Pro-vincial de Asturias, región con la que por razones familiares tenía vínculos ya desde 1944 y que a partir de entonces estrecharía de por vida. Al frente del máximo órgano provincial demostró ser un gran gestor, impulsando algunas realizaciones que marcaron aquel periodo y contribuyeron a la modernización de la región, como el Hospital General de Asturias, la autopista del Huerna (Asturias-León), el nuevo aeropuerto de Asturias en Ranón, la autopista «Y» (Oviedo-Gijón-Avilés) y la constitución del consorcio de aguas para la zona central asturiana (Cadasa). En 1970, al es-timar, junto con otros consejeros del Reino, un recurso de contra-fuero, declarando ilícito el comportamiento del Gobierno de la nación al pretender restringir la libertad de expresión de los funcio-narios públicos, fue destituido como presidente de la Diputación asturiana y ya no pudo seguir en el Consejo del Reino («la superior aristocracia de aquel sistema político», en palabras de José Manuel Otero Novas). Entre 1973 y 1974 fue subsecretario de Hacienda. Ya en democracia, aunque afiliado desde su funda-ción al Partido Popular (PP, heredero de Alianza Popular), no le tentó la política, dedicándose a partir de entonces al sector privado (Nueva Montaña Quijano, Corporación Noroeste, Los Pilares S.A. Inmobiliaria…).

Patrono de la Fundación Príncipe de Asturias desde su constitución y jurado de los Premios Príncipe de Asturias, José López-Muñiz nunca abandonó su vinculación con la región asturiana.

Caballero de la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, del Mérito Civil, Sanidad, estaba en posesión, además, de otras con-decoraciones.

De José García González: Ex consejero de Sanidad, autor del libro «La implantación del hospital moderno en España» en en-trevista con el periodista Pablo Álvarez:

El Hospital General de Asturias cumple 50 años pasado mañana, martes. El 1 de marzo de 1961 se inauguró en Oviedo un centro sanitario que rápidamente se convirtió en un paradigma para toda España. José García González, psiquiatra jubilado, consejero del Gobierno del Principado en dos etapas (de Sanidad, entre 1991 y 1995, y de Asuntos Sociales, entre 1999 y 2003, en ambos casos con el PSOE), se embarcó tiempo atrás en una investigación que ha dado como resultado un libro que verá la luz en las próximas semanas. Bajo el título «La implantación del hospital moderno en España», efectúa un análisis cuyo contenido queda resumido en el subtítulo: «El Hospital General de Asturias, una referencia imprescindible».

  • ¿Cómo surgió la idea de construir el Hospital General y de hacer un hospital distinto y moderno?

    Con la llegada a la Diputación de Oviedo, en octubre de 1957, de un nuevo presidente: José López Muñiz. Se encontró con un hospital cuya construcción debía terminar y poner a funcionar, y consideró que no debía limitarse a un mero traslado del hospital provincial al nuevo, sino que debía hacer algo que estuviera a la altura de los tiempos. Concluyó que un hospital exclusivo para la beneficencia no respondía a las necesidades del momento.

  • ¿Y entonces…?

    Le dio un giro a sus objetivos y funciones, con la idea de poner en marcha un hospital abierto a toda la sociedad. Buscó asesoría técnica. Primero en Madrid, donde no la encontró. Y terminó dando con la persona apropiada en Barcelona: el doctor Soler Durall, que acababa de regresar de Estados Unidos, donde había realizado un máster y un doctorado en salud pública en la Universidad de Yale. Allí había adquirido formación en gestión y
    organización hospitalaria. Acordaron que se encargara de la asesoría técnica para poner en marcha un nuevo modelo de hospital.

  • ¿Cómo se seleccionó el primer director-gerente?

    Fue la primera contratación que se hizo. La cobertura de la plaza se hizo mediante convocatoria pública del concurso y valoración de méritos. La selección, que recayó en el doctor Jabonero, resultó fallida. Al cabo de unos meses se le rescindió el contrato, aduciendo falta de idoneidad para el cargo. Parece que existían pro-fundas diferencias sobre las funciones del personal religioso y la cobertura de las plazas de enfermería. Esta decisión generó tensiones. Le sustituyó Soler.

  • ¿Cómo se seleccionó al resto del personal sanitario?

    La forma de seleccionar a los médicos fue muy novedosa. En un nuevo reglamento, se estableció la incorporación mediante contratos temporales, por períodos no superiores a un año, prorrogables; y, también, mediante concurso-oposición, con contratos por períodos no superiores a
    diez años, con un tiempo de prueba. La prórroga se acordaba previa revisión de la actuación del contratado. Se optó por procedimientos de selección apropiados para incorporar un personal que encajara en los perfiles que convenían al nuevo hospital.

  • ¿Qué resultados dio?

    Se posibilitó la incorporación de un conjunto de profesionales jóvenes que mayoritariamente habían completado su formación en Estados Unidos y que habían conocido otras formas de organizar y de ejercer la medicina. Se les realizó un contrato que exigía la dedicación exclusiva al hospital. Para las enfermeras se realizó un concurso-oposición, y los puestos directivos fueron ocupados por las aspirantes que lograron los primeros puestos.

  • ¿En qué modelo se inspiraron los artífices del Hospital General?

    Tomaron las referencias del hospital moderno que se estaba desarrollando por diversos países europeos y, sobre todo, en Es-tados Unidos. En organización y gestión son evidentes las in-fluencias de los hospitales
    americanos que representaban la vanguardia en estas materias.

  • ¿En qué disciplinas destacó?

    Sobre todo, dispuso de un conjunto de especialidades con las que no contaban la mayoría de los hospitales en España. Fue muy importante la función de los servicios básicos, como radio-diagnóstico o anatomía patológica. También la rehabilitación, en la que este hospital fue pionero. El servicio de cirugía cardio-torácica tuvo gran repercusión mediática por el tipo de intervenciones que realizaba. Además, en el hospital se desarrolló notablemente el trabajo colectivo y en equipo. Se cuidaban las comisiones y las sesiones clínicas.

  • ¿En qué aspecto fue pionero el HGA?

    Es el primer hospital de nuestro país que aplica un sistema de gobierno novedoso, con diferenciación de funciones y una gestión profesionalizada en la que cobra gran importancia la figura del gerente. Introdujo formas que pronto adquirieron gran rele-vancia en la organización hospitalaria. En lo referente al organigrama, se
    diferenció una división médica y otra médico-administrativa, en la que se encuadró el departamento de enfermería, que disfrutó de autonomía con relación al estamento médico.

  • Se le dio una nueva dimensión a la enfermería…

    La organización de la enfermería fue muy novedosa y supuso una inflexión de gran repercusión en la profesionalización de la enfermería hospitalaria. El Hospital General fue también pionero en la implantación de los sistemas de formación. Se convirtió en la cuna del sistema MIR y su escuela de enfermería adquirió gran prestigio y reconocimiento. Además, se crearon otras escuelas de fisioterapeutas, matronas y trabajadoras sociales- que poten-ciaron la formación y cualificación del personal sanitario y contri-buyeron a fomentar la diversificación de técnicos en el Hospital.

  • ¿Cómo funcionó la combinación público-privado?

    El Hospital se definió como un hospital abierto a toda clase de pacientes. Disponía de una ordenanza de tasas que establecía el régimen y tipo
    de pago según los recursos del usuario. Y, al cabo de pocos años, los pacientes en régimen privado alcanzaron el 20 por ciento de los ingresos. En el anterior Hospital Provincial, en los años 1959 y 1960, no llegaron al 3,5 por ciento. En poco tiempo el Hospital General logró un prestigio muy notable.

  • ¿Cómo se plasmaba en las retribuciones?

    En los médicos revertía, en forma de honorarios, una parte de los ingresos que generaban los pacientes privados, pero éste fue un asunto que nunca se resolvió de forma satisfactoria. Casi se podría hablar de «los honorarios de la discordia».

Mi visión personal de José López-Muñiz.

Después de estas palabras, de dos personas que incorporo ya como mis amigos, si me aceptan, daré, de forma sincopada y sin orden, mis propios recuerdos de José López Muñíz (Pepe). Pero antes ruego al lector que vaya a: www.morales.diputacion provincial de Oviedo / (PDF)Ti-Gobierno del Principado de Asturias. Allí encontrará la Memoria de la Diputación de 1964, con plena información y transparencia. Transparencia, esa palabra que hoy, pervertida, para vergüenza colectiva de quien la pronuncia y quien la tolera, es mayoritariamente, expresión de opacidad y mentira. Distinguiré entre lo que sé por mi estrecha amistad y relación con él, pero sin participación mía (con el símbolo •) y aquello en lo que tuve el honor de participar estrechamente (con el símbolo ▪)

  • Desde el primer momento crea Escuelas primarias en todo el territorio asturiano más desfavorecido, por lo remoto de sus aldeas y evita a los niños ausencias o largos desplazamientos por caminos a veces de difícil tránsito, especialmente por lluvias o nieve, y lo hace de la mano del Arquitecto Manuel Boves Ortiz y además arregló los caminos y carreteras que mejoraban el acceso a las aldeas y electrificó montones de ellas. Algunos sábados les acompañaba a inaugurar la última, en que se confraternizaba con la gente del lugar. Recuerdo un suelto en un periódico local que llegó a decir de Pepe: “construye carreteras caras que le aconseja un ciclista”. El ciclista era Antonio Linares, Ingeniero de Caminos, cuya afición a la bicicleta le llevaba a recorrerse insólitos caminos de la enrevesada orografía asturiana. Nadie mejor que él podía aconsejar. Como se ve en esta “gota de tinta” (comentarios satíricos de un querido periodista), nuestra conducta no ha mejorado demasiado.
  • Impulsa y revitaliza la benemérita y centenaria Fundación Vinjoy. Escuela para niños sordo-mudos entre otras actividades. La puso bajo la dirección del logopeda Dr. Marí.
  • En aquella época Asturias sufría una gran escasez o insuficiencia en la distribución del agua, problema crónico que impedía, dificultaba o encarecía la implantación de ciertas industrias esenciales. Pepe se planteó que, con la obvia hidrología, régimen constante de lluvias, etc. eso no tenía sentido. Encargó a una empresa alemana especialista en el tema un estudio que se aplicó y resolvió el problema.
  • Al llegar a la Presidencia de la Diputación se encontró con un conjunto de periodistas de algunos periódicos locales y otros nacionales que ejercían de informadores para sus periódicos con sueldo de la Diputación; extinguió todos estos contratos.
  • Tuvo un solo secretario personal de confianza cuyo contrato se extinguió al terminar él en el cargo. Nadie más de su confianza y libre designación ni nadie como paso intermedio al funcionariado. Hoy se habla de centenares. Muchas cosas y muchos hombres han cambiado mientras tanto!
     
  • Mi primer encuentro fue en Barcelona. Lo dice muy bien el Dr. García González, solo añadiré un toque personal. Al dirigirse previamente a Madrid a ver a Jesús García Orcoyen (Director General de Sanidad), para exponerle el problema al poco de ser nombrado Presidente de la Diputación, para pedirle que le indicase un experto en Administración/Dirección de Hospitales, este le dijo textualmente: no se de nadie pero vaya a Barcelona. Se fue a Barcelona y preguntó al Teniente de Alcalde de Sanidad, el Dr. Alberto de Grau y este le dijo que tampoco lo tenía claro pero que el Dr. Ignacio Aragó, no experto en el tema, pero con grandes inquietudes sobre la cuestión hospitalaria, podría dar alguna pista, así que le llamaron al despacho y Aragó dijo que sabía de alguien que acababa de regresar de EEUU y había estudiado el tema. Este era yo, que en aquel momento me acababa de reincorporar como Director de Parasitología en el Hospital de Infecciosos y allí fue López Muñíz. Nos vimos en el Hospital y paseando por el jardín, me explicó el problema y en cinco minutos acepté. Al mes, un Agosto, estaba en Oviedo tratando de entenderlo. Seguí con idas y venidas durante un año (recuerdo el Hotel Asturias y a Begoña Eguren que luego sería recepcionista en el Hospital), hasta que después de un intento fallido con otra persona, se me encargó la Gerencia en funciones que se extendía a toda la acción benéfico-sanitaria de la Diputación. Gerente en funciones porque no iba a ser para siempre. Adiós a la Parasitología.
  • El problema era que, recién tomada la responsabilidad de la Presidencia, entre otros asuntos, se encontró por una parte, con un Hospital casi terminado de construir en proyecto del Arquitecto Francisco González López Villamil y con el antiguo Hospital Provincial provisionalmente alojado, por razones de la guerra civil, en el viejo Orfanato Minero. Durante su presidencia iba a tener lugar el paso de uno al otro. Pepe intuyó que el traslado brindaba la oportunidad de, como dice García Álvarez: hacer un hospital a la altura de los tiempos.
  • ▪ No quisiera seguir sin resaltar algo que los nuevos Directores y Gerentes de los hospitales de hoy (2015) entenderán y que va dirigido a ellos y a los responsables políticos de su quehacer:

    Gestionar un hospital correctamente presupone, además de conocimientos específicos, un montón de micro y a veces macro gestiones que incomodan no siempre, pero a menudo, a personas e instituciones y si se trata de algo nuevo, como lo de Asturias, más. Gran parte de esas gestiones son imposibles si tu jefe inmediato y aún el de más rango, ahora hablaríamos de Consejeros de Sanidad y de Presidentes de Comunidad Autónoma, no te apoya plenamente incluso poniendo en riesgo su propio cargo. En un par de ejemplos fugaces, capaces de interrumpir la acción, al menos de mi presencia, fueron un General de Estado Mayor y un Arzobispo. Mucho más importantes que los equivalentes de ahora. En el primer caso por un problema de disciplina de un familiar del General y en el segundo por no gustarle la organización que se estaba dando en el hospital con el tema monjas/enfermeras, etc. Pues bien, ni mi Presidente, ni sus superiores cedieron y me apoyaron. Solo así y la seguridad que te da sentir que la cadena de autoridades por encima de ti, paran los golpes, de los que tú casi ni te enteras, fue posible el Hospital General de Asturias.

  • ▪ Ya que lo acabamos de mencionar explicaré que uno de los escollos fue la integración de las Hermanas de la Caridad con su Superiora Sor Lucía con las Enfermeras seglares, todas bajo la misma dirección de una enfermera seglar, la Sta. Adela Simón. Ya se comprende que no fue fácil pero todo transcurrió sin especiales problemas (salvo la injerencia del Arzobispo). Es más, cuando Sor Lucia autorizó a que dos de sus monjas se desplazaran a Barcelona a formarse como técnicas de laboratorio, Sor Carmen y Sor Sagrario, con el Dr. Salazar, Sor Lucía lo agradeció ya que jamás nadie se había preocupado de la formación técnica de una monja, y no hubo jamás un problema con ella.
  • ▪ Y puesto que hemos mencionado al Arzobispo Don Segundo García de Sierra, que jamás piso el hospital y que debió ser para él un nido de demonios, debo decir que al ser substituido por Don Vicente Enrique y Tarancón, en 1964, lo primero que hizo fue visitar el hospital del que luego sería un importante valedor. Además conservé con él una sólida amistad.
  • Pepe, en la nueva estructura de Hospital descentralizado y con un Órgano de Gestión previsto en la Ley de Régimen Local de entonces, llamó a formar parte de su Consejo de Administración, que también me apoyaron como un solo hombre, a ciudadanos como: Ramón Muñoz (alcalde de Luarca), José García Bernardo (ex alcalde de Gijón y Presidente del Consejo), José Somolinos (profesor de Ingenieros), Alfonso Argüelles (alcalde de Sama de Langreo), Carlos Roa (director del ferrocarril de Gijón), Alberto Figaredo y Victor Felgueroso (ambos industriales del carbón), Vicente Almazán (Registrador de la Propiedad), Antonio Morales (constructor), Don Hermógenes, el entrañable párroco de Ventaniellles, el Dr. Eladio de la Concha Martinez
  • ▪ Como Presidente que era, también, de la Caja de Ahorros, consiguió que vertiera parte de su obra benéfica en el Hospital General de Asturias y así se crearon las Consultas Externas (Policlínicas). Además amplió el Hospital con: el Hospital Infantil, la Escuela y Residencia de Enfermeras, la Escuela de Asistencia Social, el Dpto. de Anatomía Patológica, Almacén y el Edificio A. Todo ello con la colaboración inestimable de los Arquitectos Paco Saro e Ignacio Castelao.
  • ▪ Una dedicación, para mi colateral pero muy querida, fue el tratamiento que se dio al hogar infantil de la calle Gil de Jaz. La misión y encargo que Pepe me dio fue: humanizarla y conseguir su substitución por un sistema activo de adopciones. Tenía unos 150 niños que habían entrado en su mayor parte por el “torno” algo que hoy no existe pero que consistía en una ventana rotatoria en la fachada donde las madres que decidían desprenderse de sus hijos recién nacidos sin dejar rastro, lo depositaban y le daban a una campana que atraía a una monja de guardia que girando el torno asumía su cuidado. Lo hicimos de dos maneras:
    1. Fraccionando el colectivo de niños en las que llamábamos colonias, en grupos de menos de 10, que pusimos al cuidado de asistentes sociales, una para cada grupo, que hacía las veces de madre, amiga y maestra. Se construyó un mobiliario de mesas redondas y sillas a tamaño de los niños.
       
    2. Se puso en marcha una política activa de adopciones. Además se creó un programa invitando a que las familias normales de Oviedo acogieran en sus casas, los fines de semana, a un niño. En los fines de semana pues, el hogar quedaba vacío. La niña que nos tocó a mi mujer y a mi, se llamaba Sonsóles y sus amigas, las primeras de su vida, ajenas al hogar infantil, fueron nuestras hijas, Isabel y Carolina, de edades semejantes. Estuvimos así, con ella, tres años y finalmente los padres de Sonsóles se reencontraron, se casaron y se llevaron a su hija. De ahí salieron gran parte de las adopciones. Este sub-programa además del programa básico de adopciones se hizo con una sola persona ejecutiva, la Asistente Social del Hospital. Mª Asunción Martínez. Para el programa básico de la adopción, Mª Asunción seleccionaba los posibles adoptantes, visitaba sus hogares y se realizada el proceso de adopción “de entrada”. Mª Asunción, hacía el seguimiento con viajes a los domicilios y al año y con su
      informe, se consolidaba el proceso.

      El torno fue substituido, ya en el nuevo Hospital Infantil, por los brazos acogedores de una Asistente Social. Al poco tiempo, uno o dos años, no quedó ni un niño sin adopción o reintegrado a sus madres en familias recompuestas y estimuladas al ver la respuesta de la sociedad. La Obra siguió con los recién construidos Colegios de Niños y Niñas en un solar inmediato al Hospital General en Buena Vista.

      El Hogar Infantil de Gil de Jaz quedó vacío e inútil y Pepe lo convirtió en el actual Hotel Reconquista, uno de los mejores de España.

    Todo esto fue posible porque en el Presidente de la Diputación estaban legalmente encarnadas las responsabilidades de un padre de familia y Pepe se lo creyó.


    Subleva y aterra pensar que ahora mismo, en ciertas comunidades, algunas nada lejos del que escribe, hacen la labor de Mª Asunción casi un centenar de funcionarios. Los Presidentes, que hoy asumen aquellas responsabilidades, por temor u otras causas, no son capaces de tomar decisiones en tiempo útil y los niños van creciendo, algunos hasta la mayoría de edad, sin encontrar padres adoptivos que, abundantes, pugnan por conseguirlo estrellándose en la ineficacia administrativa. Y para mayor “in ri” todos sabemos de casos en que la adopción, mal hecha, acaba siendo una tortura para los adoptados. Jamás hubo un fracaso en Asturias
    .

  • ▪ Otra función, quizás también colateral a la del Hospital General, fue la acción sobre el Hospital Psiquiátrico de la Cadellada. Dentro del propio hospital psiquiátrico:
    1. En el orden arquitectónico se le cambió el eje que agrupaba los pabellones que se especializaron en función del reconocimiento que no todos los enfermos requieren el mismo trato. El cambio de eje supuso transmitir el mensaje de que además de la organización algo estaba pasando en lo físico y en la acomodación, que afectaba a todos los pacientes.
    2. La incorporación de dos psiquiatras jóvenes captados en EEUU, los Drs. Montoya y Medina, asesorados por el Dr. Pons de Barcelona y muy bien ayudados por el Dr. Reyes del propio hospital.
    3. Ya en el hospital General y a propósito de la construcción del edificio A, (ampliación del Hospital mencionada) se habilitó en su planta baja un consultorio psiquiátrico moderno. Por fin los enfermos psiquiátricos no eran discriminados.
  • ▪ Preocupados por planear una reforma del Asilo de Ancianos, fuimos juntos a estudiar en Holanda y Suecia sus soluciones que se consideraban las mejores de Europa. Sacamos varias conclusiones, las ventajas de que los directores de estos centros vivieran la problemática incluso residiendo en el mismo centro (Holanda). La personalización de la asistencia huyendo del denominador común: vejez. La socialización de los atendidos. La rehabilitación y actividades de la vida diaria. El habitat (espacio) individual, etc. etc. (Suecia). No llegamos a poder implementar esto.
  • ▪ La descentralización administrativa con la creación de un órgano de gestión y el Reglamento del Hospital, en ambos con la colaboración estrecha de José Ortiz Díaz, Catedrático de Derecho Administrativo, fueron esenciales. Sin López-Muñiz, esto habría sido imposible. Fue el primer Reglamento moderno para un hospital en España, departamentalización, etc.
  • ▪ No debo dejar de mencionar lo más importante que hizo el Hospital con la docencia médica. En 1963 se creó en el Hospital General de Asturias el Sistema MIR de formación de Médicos Especialistas Residentes. Antes que tratar de enseñar medicina o sus especialidades hay que disponer de un hospital donde se ejerza una medicina crítica homologable. Conseguido este objetivo, en Asturias teníamos la capacidad y el tiempo completo y la dedicación exclusiva de sus médicos. La mayoría de los profesionales se habían sometido ellos mismos en su formación, en EEUU, a este sistema.

    Esto no habría tenido especial repercusión si no se hubiera extendido de manera oficial a toda España, pero ocurrió, finalmente, 16 años después.

    Nuestro Título de Especialista conseguido con nuestro Sistema MIR, no tenía validez en España, pero bastó con exhibir nuestro certificado para que nuestros médicos fueran llamados a dirigir servicios médicos en toda España. El artífice del Sistema fue el Dr. Fernando Alonso Lej, Cirujano torácico del Hospital, con la colaboración del resto de médicos. Al cabo de un par de años, después de una visita del Dr. Diego Figuera que transmitió al Dr. José Mª Segovia de Arana de la Clínica Puerta de Hierro de Madrid, nuestro método, también en Puerta de Hierro iniciaron el Sistema MIR y también sin reconocimiento oficial. No fue hasta 1979 (16 años después) que el Dr. Francisco Vilardell Viñas con la ayuda fundamental del Dr. Vicente Rojo, lograron la oficialización del Sistema. Vilardell fue nombrado Director General de Planificación Hospitalaria y lo consiguió. No le faltaron los apoyos de Segovia, Oriol Bosch, Antonio Gallego y del propio Ministro Alberto Oliart. A partir de 1981, ya estructurado el Sistema a nivel nacional, Vilardell administra las tres primeras convocatorias. El Sistema MIR, en España, estaba lanzado. Esto no es nada baladí ni secundario. La calidad médica de la España de hoy, dicen que de las mejores del mundo, se debe al Sistema iniciado en Asturias en 1963. Con López-Muñiz impulsando todas las decisiones del Hospital.
     

  • Pepe, incluso después de dejada la Diputación no dejó de seguir ocupándose de la Salud y los Hospitales. En 1989 fue Presidente de la Fundación Hispana de Cardiología. Pero sus inquietes no se detienen, acude conmigo a todos los Congresos Nacionales de Hospitales, en uno incluso presentamos una Ponencia sobre: Pleno uso de recursos y derechos, hacia una asistencia sanitaria integrada, (hace 32 años), un afán para plantear que todos los inmensos recursos que España tiene, se pongan, estructurada y ordenadamente, al servicio de todos los españoles. Todavía no se ha entendido por algunos de nuestros malhadados políticos, que se lían entre sistema público y sistema privado, perjudicando a ambos y sobre todo a los españoles. La Ponencia se encuentra en Internet y la recomendamos a los malhadados mencionados, consejo que, seguramente, no seguirán (El pleno uso de recursos y deberes, Hacia una asistencia sanitaria integrada).

López-Muñiz y yo mismo en un Congreso de Hospitales en Barcelona:

Jose Lopez Muñiz y Carles Soler Durall

Sobre nosotros

Doctor en Medicina (Universidades de Madrid y Barcelona) y Doctor en Salud Pública (Universidad de Yale)... saber más')

Publicado en: Personalidades

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*