Gafas de sol

Gafas de sol. Otra manera de ver la salud .

Un tema aparentemente trivial que no lo es en absoluto. Sabemos,

  • las consecuencias de no usarlas?
  • qué lesiones o enfermedades evitan?
  • cómo distinguir las buenas de las malas?
  • dónde adquirirlas y qué preguntas debemos formular antes de hacerlo?

Sabemos,

– que cuanto más oscuras, si ésa es su única característica, es peor?
– cómo se comportan las gafas de graduación progresiva fotosensibles?
– cómo interaccionan lentillas y gafas de sol?
– cómo tiene que ser la moldura?

De estas 8 preguntas, con que no tenga respuesta para una sola, es suficiente para leer este artículo con atención ya que está escrito por un médico no oftalmólogo pero con formación en Salud Pública con capacidad para informarse y sobre todo con el deseo de comunicar esa información a todos ya que todos, con seguridad, hemos de beneficiarnos.

Información de partida

Cerca de la mitad de la población de países digamos avanzados, cuando adquieren gafas de sol lo hacen siguiendo criterios de moda, diseño o resalte de su personalidad (el 42% en USA). Eso también es cierto para gafas no solares con la ventaja para éstas que se adquieren a través de profesionales y desventaja para las de sol que se pueden adquirir en cualquier parte sin intervención de profesionales.
Ningún comprador sabe distinguir entre % de bloqueo de luz ultravioleta (UV), de infrarrojos, de brillo, polarizantes, significado del color y del material de la óptica.
Compra sin criterio. (Excepción hecha, claro, de profesionales).

La radiación ultravioleta (UV)

Debido a la disminución progresiva de la capa de ozono, filtro natural de rayos UV, los peligros tenderán a aumentar. En la Antártida en los últimos 20 años los niveles de ozono han caído un 50%.
La radiación UV es la causante de lesiones en los ojos y en la piel.
Existe un índice internacional de 11 grados o más. Veamos qué hacer en cada caso.
Grado 11: Riesgo grave. Evitar la exposición al sol de 10 de la mañana a 4 de la tarde. La exposición directa es agravada por la reflejada sobre la arena, agua o nieve. Lo mejor es permanecer en casa especialmente quienes tengan la piel blanca o pelirrojos. De salir, hacerlo con gafas con el 99-100% de bloqueo de luz ultavioleta, sombrero de ala ancha, crema solar, y ponerse a la sombra.
Grados 8 á 10: lo mismo
Grados 6-7: lo mismo
Grados 3-5: en cuanto a gafas de sol, lo mismo, bloqueo del 99-100% de UV.
Una manera fácil de saber el momento más peligroso del día, independientemente del reloj, es fijarse en la sombra que proyectamos sobre el suelo. Si es más larga que nuestra altura, el riesgo es menor. Si es más corta, es señal de encontrarnos entorno al mediodía y el riesgo es mayor.
Grados 1-2: Al sol, gafas solares siempre.


Conclusión: las gafas de máxima filtración de UV son necesarias siempre que estemos expuestos al sol o haya luz solar reflejada importante.

Las gafas

Deben ser de calidad. Mayor precio o marca de moda no quiere decir mayor calidad. Es decir, gafas baratas seguramente no son de calidad pero gafas caras no garantizan la calidad. El consejo del oftalmólogo, optometrista u óptico profesional es insubstituible. No deben comprarse gafas de sol fuera de establecimientos con capacidad de aconsejar técnicamente.

Las radiaciones UV no sólo afectan al ojo a través del “cristal” de las gafas sino también lateralmente o por encima y por debajo de la montura. Digamos de paso que lentes fabricadas con “no cristal”, policarbonatos, etc. protegen mejor. Para deportes de nieve y alta montaña hay anteojos especiales que cubren bien estas partes (googles).

El término “gafas de sol” no debe referirse sólo al sol, también son útiles y necesarias sin sol y con nubes que los UV atraviesan (el 80%).

Es difícil conciliar diseño, seguridad y aceptación por parte del comprador. Compruébelo el lector con las gafas de sol que tenga en casa. Verá que lateralmente o desde los ángulos infra y supra externos casi siempre hay lugar para un rayo de luz solar que incidirá lateralmente sobre la córnea. Hoy los laterales ya acostumbran a estar protegidos con patas anchas, no así los ángulos.

Otro tema es asegurar la visión lateral con patas anchas, por esto ya se encuentran en el mercado patas con el mismo material óptico protector que los cristales. Con ello se obtiene un campo visual mayor, sin dejar de estar protegidos, básico para la conducción de vehículos.

Cabe hablar también del material de que está fabricada la parte óptica y del color.

En cuanto al color las de color naranja o rojo-naranja son las mejores, con ellas puestas se protege también del color azul perjudicial (no visible blue), las amarillas, ámbar, oro, gris o marrón, ofrecen una protección moderada por el color. Claro que combinando color y capacidad específica de bloquear UV por el material se llega a un compromiso razonable.

Como se ve, intervienen muchos factores en la buena elección de unas gafas de sol por lo tanto déjese aconsejar por un experto que lo sea de verdad.
Las lentes fotocrómicas son válidas para un uso común pero no siempre el material plástico con que están fabricadas es 100% bloqueante de UV A y B. Igual para las lentillas.
Al comprar unas gafas de sol debemos poder explicarle al experto para qué las queremos. Reflexionemos antes sobre esto, escribámoslo sobre un papel y vayamos de compras. Algunos puntos para ayudar en esta reflexión:

  • Para andar por la calle
  • Para esquiar.
  • Para tomar el sol.
  • Para un viaje al trópico o al pacífico sur.
  • Para conducir.
  • Para, además, evitar salpicaduras de polvo o arenilla sobre el ojo.
  • Para evitar el deslumbramiento o brillos horizontales molestos.
  • Para leer al sol.
  • Para no agravar alguna enfermedad crónica ocular que tengo (cataratas, retinopatía diabética, etc.)
Radiación: Ultra Violeta e Infra Roja

El espectro visible va de 700 a 400 cienmillonésimas de metro (nm) de longitud de onda. Con mayor longitud están los rayos infrarrojos (IR) y con menor los ultravioletas y los azules previos no visibles.
Los UV al no verse, no percibirse, no provocan la contracción del iris, con la función de proteger la retina ante el exceso de luz. La luz azul no visible también es peligrosa.
La córnea, por sí misma ya filtra una importante cantidad de UV, de lo contrario la humanidad sería ciega. Mucha luz y mucho sol provocan en primer lugar la contracción de la pupila y el máximo cierre de los párpados. Ciertas gafas de sol, las muy oscuras sin más, son lo peor porque al llegar poca luz obligan a la pupila a dilatarse exponiendo la retina al máximo de UV.
Los UV se dividen en A y B, siendo los A los más peligrosos; los B son absorbidos por la córnea que absorbe sólo una parte de los A permitiendo al resto llegar a lugares con capacidad de dañar: cristalino y retina.
Los Infrarrojos actúan por calor. Concentrados por la lente que es el cristalino, queman la retina. Recuérdese que una forma de detener el desprendimiento de retina es mediante puntos controlados de coagulación contra la pared del globo ocular. Los infrarrojos solares sobre el ojo sin protección actúan igual pero masivamente y sin control, no puntualmente y bajo estrictas técnica médicas.
Una combinación de ambos UV y IR es todavía peor.

La patología.

No entraremos en los mecanismos histopatológicos pero sepamos algunas cosas previas:

  • que toda la posible patología es más peligrosa en niños y viejos.
  • que las radiaciones son acumulativas
  • que la radiación es más grave en ojos con patologías en curso.
  • jamás mirar directamente al sol, con o sin gafas, y mucha atención a las funestas prácticas de seguir un eclipse a través de cristales ahumados u otros artilugios que se venden como inocuos. Hágase solo sobre imágenes reflejadas o por la televisión que lo verán mejor. Mirar directamente al sol equivale a una irradiación sobre la retina 100.000 veces superior a la normal.
  • deportes especiales requieren gafas especiales.
  • existen gafas de sol 100% bloqueantes de los rayos UV y que eliminen el 100% de los riesgos. Esto merece un cometario.

Las Agencias responsables de garantizar % de seguridad,(FDA por ejemplo, o la norma europea EN 1836), dan instrucciones a los fabricantes pero no les permiten poner en las mismas gafas el nivel de protección internacional porque no existe. Por otra parte al ser infracción grave mentir en las etiquetas y no existir un modo seguro de asegurar el nivel de protección para todas las latitudes, los fabricantes responsables optan por informar. Otra cosa es la información en los protocolos de fabricación, pero esta información no está al alcance del público. A lo sumo, las mejores marcas, lo ponen en la caja de las gafas no en las gafas mismas, para evitar responsabilidades. Compruébelo en la tienda y si lo ve recele.
Por esto, una vez más, haga que su oftalmólogo, optometrista o experto de una tienda reconocida, le aconseje. No se fíe de quien se las vende sin un mínimo diálogo previo. Nada de vendedores callejeros, tiendas de souvenirs o al lado de la playa con expositores llenos a escoger, ni tiendas de todo a 100. Y ahora vayamos a la patología.
El ojo no es sólo la parte óptica sino todo el entorno y la patología por rayos solares puede ir desde un melanoma en la piel del entorno hasta una retinopatía grave. Tendremos que usar una terminología pero la explicaremos inmediatamente.

Fototraumatismo ocular: Es una expresión cada vez más usada para señalar tanto la patología aguda como la crónica causada por los rayos solares.

La patología aguda comprende la directamente relacionada (causa/efecto) entre sol y lesión. La retinopatía solar es el ejemplo más claro (es el mismo mecanismo que el de la retinopatía de los soldadores).

La patología crónica es la responsable de las cataratas, degeneración macular y el pterígion. Todas ellas se dan también por simple vejez pero la radiación solar, brusca o acumulada las crea o favorece.

Todo se acelera o facilita si además concurren factores ambientales, irritantes o genéticos. Y por medicaciones: tetraciclinas , sulfamidas, diuréticos, tranquilizantes y pastillas para el control de la natalidad. Y, sin duda, quienes hayan sufrido recientemente cualquier tipo de cirugía ocular.

Términos.

Pinguécula: es un engrosamiento del tejido conectivo de la conjuntiva, de forma triangular con el vértice hacia la córnea cerca de la unión esclerocorneal, en el lado nasal.

Pterígion: es lo mismo con tendencia a invadir la córnea.

Cataratas: opacidad del cristalino.

Retinopatía: lesión grave de la retina, no reversible que conduce a la ceguera.

Melanoma: cáncer grave, a menudo mortal sin tratamiento precoz, que puede ser inducido por el sol. La piel suave y sensible de párpados y entorno es terreno abonado para su implantación.

Mecanismos de acción.

Sin demasiados detalles son:
Los infrarrojos actúan por fotocoagulación debido a las altas temperaturas que provocan concentradas sobre la retina por el cristalino.
Los UV inducen un daño de tipo fotoquímico. Debido a alta concentración de oxígeno en la retina y acción oxidativa sobre las capas lipídicas densas que le dan soporte.

Afección real

La importante es la debida a una irradiación mantenida a través del tiempo y a no darle valor, además de las gafas, a llevar sombrero con alas de al menos 8 cm. o permanecer a la sombra, y a mal interpretar la cultura del bronceado, lo que es malo para la piel lo es también para los ojos. No es infrecuente ver gente tendida al sol con los ojos cerrados cuando es palmario que los están abriendo todo el tiempo. Los medios se preocupan de informar sobre los eclipses y seguimos viendo padres ahumando cristales en la playa para que su hijo pueda “disfrutarlo”.

Estas inconsciencias o la desinformación, pueden producir y producen toda la patología mencionada.

La sintomatología inmediata de una exposición ocular directa acostumbra a ser lo que llamamos escotoma central del campo visual (una mancha oscura) y la eritropsia (visión roja).
Afortunadamente entorno al 90% de estos síntomas regresan entre dos semanas y seis meses. Vaya enseguida al oftalmólogo. Puede que le trate con antioxidantes y antiinflamatorios pero ni se le ocurra tomarlos por su cuenta ( no habría peligro con dosis altas urgentes de Vitaminas A, C o E, pero nada de corticoesteroides sin prescripción).
El episodio, de haberse producido, es malo, muy malo, pero bueno si ha servido para concienciar para siempre lo que hay o no hay que hacer.
Prestemos atención a la exposición que no da sintomatología ocular inmediata, a la mala protección ocular mantenida de por vida pude acabar produciendo lo mismo más insidiosamente.
En cuanto a los niños, cuyos ojos hay que proteger desde el primer año, nos preocupamos de comprarles las mejores zapatillas pero olvidamos sus ojos y ¿con cuánta frecuencia les enjaretamos o permitimos que les regalen aquellas gafas solares tan vistosas de baratillo?

Malo es también que las personas que más debieran leer este tipo de informaciones, que la prensa se esfuerza por difundir, gente joven que contemplamos, con dolor, tendidos al sol sin aplicar ningún consejo.

Al principio comentábamos sobre una autoevaluación sobre lo que Ud. sabe sobre gafas de sol, algo se ha comentado en el texto anterior, veamos el resto:

  • Hay gafas de graduación progresiva y a la vez fotocrómicas, son excelentes pero las hay de muchas marcas. Usted no puede escoger, confíe en su oftalmólogo u óptico graduado.
  • Las lentes de contacto pueden llevar incorporado un filtro UV, pero no cubren todo el ojo. Use además gafas de sol.
  • Las molduras, aparte de la aportación estética y adaptación a su estilo y personalidad (que también requiere asesoramiento) y que sean ligeras, flexibles, irrompibles e hipoalérgicas, es fundamental que no permitan la entrada de luz ni cenital ni lateral.
  • Las gafas de sol que sean además polarizantes están muy bien, reducen el brillo de carreteras y mar pero sepa que, por ejemplo, en esquí de descenso no permiten ver los brillos que precisamente advierten la proximidad de masas de hielo peligrosas. También dificultan la lectura de pantallas digitales, controles de cristal líquido (LCD) como de ciertos instrumentos del automóvil, cajeros automáticos, etc.
  • Las lentes fabricadas con policarbonato son las más resistentes y absorbentes de UV, las de plástico marcadas CR-39R absorben un 88% y las menos aconsejables de triacetato sólo el 40%.
  • Las lentes implantadas, tengan o no filtros, no substituyen las gafas de sol.

Aconsejamos leer lo que nos dicen los Drs. Dubow y Slonim y el Optico Graduado Mattison Shupnick en http://www.allaboutvision.com, algunas de cuyas recomendaciones hemos usado.

Retinopatia solar

C. Soler-Durall, Dr. en Salud Pública. (28 de Septiembre de 2009)

Sobre nosotros

Doctor en Medicina (Universidades de Madrid y Barcelona) y Doctor en Salud Pública (Universidad de Yale)... saber más')

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